El término municipal conserva huellas de ocupación humana desde la Prehistoria, con hallazgos vinculados a La Laguna y la Moheda, además de presencia calcolítica y asentamientos de la Edad del Bronce.
Durante la época romana, estas tierras quedaron vinculadas al territorio de Segóbriga. El entorno también conserva la memoria de la explotación del lapis specularis, el llamado cristal de Hispania.
La población medieval se desarrolló como aldea vinculada a Huete. La tradición historiográfica local sitúa su creación en el contexto de la repoblación posterior a la Reconquista y, en 1553, Palomares del Campo se constituyó en villa de realengo.
Ese siglo dejó parte de la identidad monumental que todavía reconocemos: la iglesia parroquial, la ermita de la Virgen de la Cabeza y la huella de la familia de Hernando de Alarcón, natural de la villa y virrey de Nápoles.
Historia del portal municipal↗